Sobre este episodio
El discurso de rendición de cuentas que duró unas dos horas estuvo orientado a anunciar las medidas de protección a los sectores de menor ingreso y el éxito de la política económica en medio de la pandemia. El presidente Abinader destacó su política de obras públicas, los planes de expansión del sector eléctrico y el boom del turismo poniendo por primera vez datos concretos a Pedernales donde ya se abrió la licitación para la construcción de un acueducto que será lo que al final determinará el futuro de ese polo. Desde Oviedo a Pedernales no hay un chorrito de agua. Abinader mostró orgulloso los números del Covid cuyo manejo ciertamente contribuyó a la recuperación del turismo. Quienes como yo han oído muchos discursos y participado en muchas coberturas sabemos que los últimos momentos de una alocución son calculados expresamente para dejar el auditorio en alza y el escritor de este discurso dejó el tema de la lucha contra la impunidad y la ley de extinción de dominio para las ultimas páginas porque sabía que esta sociedad sigue pendiente a los miles de millones de pesos robados al erario en las pasadas administraciones. Que el presidente diga que está de acuerdo, como dice el discurso no significa nada porque el propio mandatario ha dicho que cuando se trata de las convicciones personales de los legisladores de su partido el no puede intervenir y las convicciones personales de los legisladores del PRM han compartido con los otros partidos la caducidad de los delitos de corrupción en 10 años. Quien le pone fecha de termino a los delitos de la corrupción no quiere juicio de extinción de dominio. En un país que, como el nuestro, está aprendiendo a enfrentar la corrupción la justicia es el único mecanismo posible para evitar la impunidad y esa justicia no es solo la cúpula del ministerio público sino las herramientas para que puedan hacer bien su trabajo y esas herramientas incluyen las leyes y el presupuesto. Las últimas tres páginas del discurso de 57 son un llamado a la esperanza, la unión y el compromiso con los valores democráticos. La mitad del gobierno de una parte importante de los legisladores tiene que hacer un curso para entender eso. La larga hilera de yipetas negras y guardaespaldas ensacados de negro en el sopor del trópico no hablan ni de seguridad ni de esperanza. Abinader navega tranquilo con una muy débil oposición política, el pueblo esperanzado es su problema porque no ha logrado una sintonía entre su gobierno, su partido y el mismo.